"Antología Errante" (2015)

Porcentaje de mujeres 38%
Relevancia de paratextos 90%
Desarrollo Biografías de antologados(as) 35%
Presencia Imaginario de Valparaíso 70%
Respaldo institucional 25%
Elementos de registro formal del libro 50%

Reseña

Antología Errante: 24 poemas reunidos en torno a Valparaíso (2015) es una selección de autores a cargo de Rodrigo Gutiérrez y que cuenta con un prólogo del escritor y poeta Víctor Rojas Farías, quien hace un breve relato para recorrer la historia de las lecturas poéticas en bares porteños, como de las cuales provienen los poemas publicados en esta obra. Rojas Farías plantea que la tradición del arte y por sobre todo la poesía, convertida en performance oral en Valparaíso, permite sacar las creaciones artísticas de los círculos académicos o de expertos, llegando a un público mayor y cimentando el imaginario de una ciudad de poetas bohemios, que encuentran su equivalente en los poetas malditos europeos. El prologador afirma que no se concebía en el puerto la cultura sin locales nocturnos.

En esta Antología Errante, nos explica Rojas Farías, aparecen poetas convocados durante las jornadas de lecturas poéticas del Bar Grizzy, quienes entregaron un número de páginas que consideraron representativas de su obra. Lo que explicaría la heterogeneidad temática, etaria y estilística de los autores, autoras y poemas que componen el texto. Lo anterior nos posibilita afirmar que esta antología es una compilación de autores y no de textos.

Aunque no se específica el período o fecha en que se llevaron a cabo las lecturas poéticas de quienes conforman la selección, se puede establecer el periodo pues la obra fue publicada en 2015. De igual forma, la escasez de datos complementarios se extiende además al espacio de los discursos líricos y su contexto, ya que existen solo unos pocos fragmentos críticos presentes, encontrándose dentro de ella, reseñas de la trayectoria artística de unos cuantos poetas, los que mencionamos a continuación: Eduardo Embry Castro, Carlos León Pezoa (muy breve por cierto), Alondra Limón, Norman, Christian Rojas y Darío Valdebenito. Del resto de los autores se omiten las referencias biográficas y/o su trayectoria literaria.

Lo anterior nos permite afirmar que dados los escasos fragmentos críticos presentes en esta antología, determinar el segundo criterio propuesto para analizar los textos, es decir la proporción de textos inéditos, no se logra evidenciar solo con la lectura de la obra, ya que no existe referencia de ello por parte del antologador, ni del compilador de la muestra.

Tal como lo enuncia el subtítulo del texto, esta Antología Errante la componen 24 poetas, y de este grupo 9 son autoras. Cabe constatar la diversidad de generaciones literarias reunidas en la obra. Como ejemplo de ello podemos mencionar a Eduardo Embry Castro, perteneciente a la generación nacida en los años 60 y, por otro lado, Alondra Limón, perteneciente a la generación Z, es decir, aquellos nacidos después de la década de los 90.

Esta misma heterogeneidad etaria atraviesa también las temáticas o leitmotiv de los textos que componen esta antología. Tal como se observó en la lectura de los poemas, los motivos literarios presentes giran en torno a la violencia colonial, patriarcal y dictatorial; esto se configura a través de la voz de hablantes líricos que presentan estas violencias como lugar de pérdida de un espacio seguro y más humano, lo que podemos definir como ruina lárica que en algunos momentos se hace coincidir con la decrepitud geográfica porteña.

También desde el punto de vista temático abundan las referencias a temas que hacen converger algunos de los poemas con los motivos de la literatura universal como el amor-desamor, la libertad y la reflexión metaliteraria sobre la creación poética y artística en general.

Como ejemplo de los textos que aluden directamente a la geografía de Valparaíso, citamos el poema “The master plan” de Felipe Ugalde:

hay que bajar al plan
en micro o a pie
vamos al plan
bajemos las escaleras
a comprar pan al plan
pero este no es el plan maestro
ni el master plan
afecto a las leyes del plan
que antes era mar ahora es plan
y tú lo sabes
porque el agua del mar te cubre los pies (p. 195)

En los primeros versos se evidencia la descripción de la vida cotidiana que cualquier porteño puede reconocer. Ese deambular diario entre el cerro y el plan, en micro o a pie, así vamos al plan, como señala el hablante del poema. Se baja la escalera a comprar pan, aunque como dice la voz lírica este no es el plan maestro, ni el master plan, afecto a las leyes del plan, lo que connota la anarquía geográfica y social del puerto que no obedece a la planificación y ordenamiento de la ciudad colonial.

En el poema este juego aliterativo de la doble connotación de la palabra plan, en tanto estrategia y el particular significado que adquiere para los habitantes del puerto, como parte baja o plana de la ciudad, nos presenta la geografía porteña como un ordenamiento otro que escapa a las reglas jerárquicas y la distribución geométrica de la planificación urbana a la que apunta Ángel Rama.

Por otro lado, también afirmamos que el “master plan” que no se corresponde en el poema con la subida y bajada cotidiana de los habitantes del pueblo, describe la vida del porteño, que con sus carencias y dificultades, se adapta a un vivir al margen de las leyes del mercado y el consumo. Misma anarquía que por cierto reproduce el poema con la ausencia de puntuaciones, liberando las palabras de las reglas sintácticas.

Por último, los versos finales refieren a un tiempo fundacional, donde se hizo retroceder al mar para ampliar la superficie urbana. El hablante, afirma “y tú lo sabes”, interpelando quizás a los mismos porteños, conocedores en su mayoría de su particular historia, sin embargo, en el último verso la voz lírica del poema enfatiza que aún el agua del mar te cubre los pies, refiriendo al espíritu libertario que persiste en el ethos de quienes habitan el puerto.

Se destacan también los poemas de Ruth Pilmaiken, seudónimo de Ruth Nahuelpin Sanhueza (Espíritu del cielo), quien expresa: “Insomne busco la piedra filosofal para transmutar el dolor / que aguarda a mi descendencia” (p. 134). Este verso del poema “América” concentra de manera representativa el carácter reivindicativo de su discurso lírico, que junto con advertir una situación actual contingente como la superexplotación del territorio y las zonas de sacrificio expone la forma de contravenir un discurso hegemónico.

El canto dividido en cuatro partes de su discurso presente en el libro desarrolla la historia desde el nacimiento de la tierra hasta la reivindicación de los nombres con su correcta fonética, pronunciación, y traducciones de palabras del mapudungun que le otorgan carácter bilingüe al texto y la recuperación de una memoria ancestral postergada.

“Soy la que siembra, cosecha y amamanta. / La que sueña, desfallece y se levanta / soy Glaura, Lauca, Fresia, Tegualda, Guacolda, todas ellas / pinceladas en los cantares de la historia […]” (“Mujer mapuche”, p. 130).